El PODER de la Aromaterapia es, también, el PODER de quienes saben aprovecharla...
PODER que nada tiene que ver con cuestiones ligadas a la autoridad o a la jerarquia...
Un PODER humilde y generoso como la NATURALEZA...
Además, la Aromaterapia permite al terapeuta complementar y potenciar efectos para lograr mas sinergia con otras Medicinas Naturales...

...veamos la atmósfera de otro color y los problemas desde otro punto de vista...

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10 junio 2010

El aroma afrodisíaco del Almizcle


El Almizcle genuino, también llamado Musk, no es otra cosa que la secreción olorosa de los folículos prepuciales del Moschus moschiferus, una especie de ciervo, algo mayor que una cabra, originario de Asia central.
Estos folículos son unas glándulas situadas cerca de los órganos sexuales, cuya función consiste en atraer a los individuos de sexo opuesto mediante su aroma. Constituye un perfume genuino de atracción sexual, un fluido espeso agradablemente fragante que cuando se extrae se convierte en Almizcle tradicional.
Para obtener el Almizcle, se mata al ciervo y se extrae su glándula, también llamada “bolsa almizclera”. La bolsa se seca al sol, sobre una piedra caliente, o por inmersión en aceite caliente. Tras el secado, la pasta de color marrón rojizo se convierte en un material granulado negro llamado “grano de almizcle”, que se utiliza para las disoluciones alcohólicas.
El buen Almizcle es de un color púrpura oscuro, seco, suave y untuoso al tacto, y amargo en el sabor. El aroma de la tintura se hace más intenso durante el almacenamiento y adquiere un agradable olor sólo después de haberse diluido considerablemente.
Es uno de los productos de origen animal más caros del mundo.
El nombre Muska, es una palabra de origen sánscrito que significa “testículo”.
Hasta fines de siglo XIX, el almizcle natural se utilizaba ampliamente en perfumería hasta que motivos económicos y éticos llevaron a la adopción del almizcle sintético, que es el que se utiliza actualmente.
El compuesto orgánico responsable del olor característico del almizcle es el “muscone”.
El Almizcle es un producto muy caro, se utiliza en alta perfumería y, en razón de su precio, se adultera con otras sustancias.
Para la obtención de un kilogramo (2,2 libras) de granos de Almizcle requiere matar entre treinta y cincuenta ciervos.
A principios del siglo XIX, los granos de Almizcle de Tonkin costaban aproximadamente el doble de su peso en oro.
Los almizcles policíclicos se descubrieron en los años 50, no son biosolubles en agua y se usan mucho en detergentes así como en productos para el baño.
El grano de Almizcle aromatiza millones de pies cúbicos de aire sin pérdida apreciable de peso, y su olor no es sólo más penetrante, sino también más persistente que el de cualquier otra sustancia conocida.
Además de sus principios odoríferos, contiene amoníaco, colesterol, materia grasa, otros principios animales.
Otros animales proveen un Almizcle de menor calidad, como la rata almizclera (Fiber zibethicus) que produce el llamado almizcle americano, o el gato almizclero africano (Viverra Zibetha).
Otros usos del Musk
Durante la edad media el Almizcle era calentado en una especie de botafumeiro (un globo metálico que deja salir el aroma a través de calados).
De esta manera se esparcía el humo y los olores a los cuales se les atribuían propiedades terapéuticas contra las epidemias y pestes.
En esta época también se pensaba que era un buen medicamento para los problemas digestivos, curaba la impotencia sexual y fortalecía los órganos sexuales femeninos.
Actualmente el uso de bolsas almizcleras se limita a la medicina tradicional china.
A fines de 1800 y principios de 1900 se utiliza junto al Sándalo y la Vainilla para tratar el sopor sexual en las mujeres y en oriente y Tíbet el Almizcle es usado en comidas por sus propiedades eróticas.
Hoy en día es utilizado como componente de los más caros y sofisticados perfumes ya que se supone que sus efectos se deben a la presencia de un alto contenido de feromonas en las glándulas sexuales que la producen.
De acuerdo al Kama Sutra, el olor del Musk es asociado con la mujer ideal, la más erótica y sensual...
En países musulmanes las mujeres usan el Musk sintético para perfumar la ropa, el cuerpo y la casa.
También se usa un poco en los lugares en donde se guarda el dinero por dos motivos: desinfectar algo que pasa de mano en mano y como amuleto para que no falten los recursos económicos...
En el mundo de la perfumería, la palabra "MUSK", es una palabra mágica.
Los efectos afrodisíaco del Musk han sido los más enfatizados en el sector de la perfumería.
Se comentar respecto a este último aspecto, que en algunos países árabes, los hombres lo llevan en unas cajitas de oro, en fu forma líquida, y dentro de la cajita, llevan también una aguja de oro, la cual impregnan y echan unas gotitas en un café, de éste modo, dicen, se puede entender cómo un hombre árabe de edad puede tener mujeres tan jóvenes y cumplir con ellas como si fuera un muchacho joven. Comentan que este es uno de sus secretos más preciados, o al menos, uno de ellos...
USO POPULAR:
- Rituales tántricos - para aumentar el eseo sexual...
Afrodisíaco natural - eleva la atracción amorosa, promoviendo el enigma romántico.
Despeja el magnetismo interno y afianzamiento vincular.
Estimula la mente y el cuerpo físico, aumentando la energía bioeléctrica.
Crea un ambiente adecuado para la relación amorosa, ya que despierta la sensualidad y la atracción física.
También se utiliza para deshacer maleficios y se recomienda encenderlo por precaución al menos una vez al mes.
- Favorece el progreso, también en el trabajo.
- Contribuye en la búsqueda de vivencias, estimulando la manifestación de esfuerzo.
- Limpia y protege los ambientes, eliminando las ondas negativas en el trabajo y en el hogar...
Es ideal para purificar ambientes de influencias negativas, ya que magnetiza los lugares positivamente.
- Protector personal...
Se lo ha utilizado siempre en ceremonias místicas, obteniendo las personas que le ofrecen a la divinidad y paz interior...
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05 junio 2010

ÁMBAR GRIS


El ámbar gris es una sustancia sólida, cerosa e inflamable de color gris mate o negruzco, con tonalidades variadas como el mármol.
Tiene un olor peculiar dulce y terroso parecido al del alcohol isopropílico. Actualmente reemplazado en gran medida por compuestos sintéticos, se sigue usando ocasionalmente como fijador en perfumería.
El ámbar gris también era moldeado, secado, decorado y usado como joya, particularmente durante el Renacimiento.
A menudo se le daba forma de cuentas.
Origen
El ámbar gris es una secreción biliar de los intestinos del cachalote y se encuentra flotando en el mar o en la arena de la costa.
Debido a que se han hallado trozos de ámbar gris con picos de calamares gigantes incrustados, los científicos han propuesto la teoría de que el intestino de los cachalotes produce esta sustancia como medio para facilitar el tránsito de objetos duros y afilados que el animal haya comido inadvertidamente.
El ámbar gris puede encontrarse en el océano Atlántico, en las costas de Brasil y Madagascar, de África, las Indias, la China continental, Japón, la India, Australia, Nueva Zelanda y las Molucas.
Sin embargo, la mayoría del que se comercializa procede las Bahamas y Nueva Providencia en el Mar Caribe. También se halla a veces en el abdomen de las ballenas.
Propiedades físicas
El ámbar gris se halla en trozos de varias formas y tamaños, pesando desde unos 15 g hasta unos 45 kg o más.
Cuando acaba de ser expulsado o extraído de la ballena, el precursor graso del ámbar gris es de color blanco pálido (a veces con manchas negras), de consistencia blanda y un fuerte olor fecal.
Tras meses a años de fotodegradación y oxidación en el océano, este precursor se endurece gradualmente, volviéndose de color gris oscuro o negro, textura frágil y cerosa y olor peculiar que es a un tiempo dulce, terroso, marino y animal.
Su olor ha sido descrito por muchos como una versión mucho más rica y suave del isopropanol sin su punzante aspereza.
El ámbar gris tiene un sabor muy parecido al chocolate y a menudo se busca con este fin.
En esta condición desarrollada, el ámbar gris tiene una densidad relativa entre 0,780 y 0,926.
Se funde a unos 62°C en un líquido resinoso amarillo y graso, y a 100°C se volatiliza en un vapor blanco.
Es soluble en éter etílico y en aceites volátiles y fijos.
El ámbar gris es relativamente no reactivo al ácido.
Pueden separarse de él cristales blancos de una sustancia llamada ambrein, muy parecida a la colesterina, calentando el ámbar gris crudo en alcohol y dejando enfriar la solución resultante.
Economía y compuestos sustitutos
Históricamente, el principal uso comercial del ámbar gris ha sido la elaboración de perfumes, aunque también ha sido usado para fines medicinales y saborizantes.
Debido a que es difícil lograr un suministro consistente y fiable de ámbar gris de alta calidad, la alta demanda de éste y su elevado precio, la industria perfumista ha buscado el desarrollo de compuestos sustitutivos químicamente sintetizables. La más importante de ellas es el ambrox, que es el que le ha reemplazado en mayor medida y es más ampliamente usado como odorizante en la elaboración de perfumes.
La síntesis de ambrox más antigua e importante comercialmente es a partir del esclareol (extraído principalmente de la Salvia romana), aunque se han ideado síntesis a partir de una variedad de otros productos naturales, incluyendo cis-abienol y tujona.
También se han desarrollado procedimientos para la producción microbiana de ambrox.
El ámbar gris en bruto alcanza aproximadamente 10 $ por gramo (en 2006), siendo posibles precios mucho mayores para muestras de calidad particularmente alta.
En los Estados Unidos, comprar o vender ámbar gris (incluyendo el que se recupera de las playas) es una violación de la Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1978.1
Referencias culturales
Herman Melville, en su novela Moby Dick, describe en un capítulo el episodio en el que el navío ballenero Pequod encuentra otro ballenero que intenta extraer aceite de dos ballenas muertas hace tiempo. Al intercambiar unas palabras con la tripulación del otro barco, la gente del Pequod se da cuenta de que desconocen el ámbar gris, por lo que mediante engaños se quedan con una de las ballenas de la cuál extraen la perfumada sustancia.
El Ámbar Gris también es mencionado en la película Hannibal de Ridley Scott, cuando el célebre doctor le manda una carta perfumada con una mezcla en la que se incluye la preciada sustancia a la agente de la FBI Clarice Starling.
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26 febrero 2009

PERFUMES A MEDIDA


Antaño lujosos y caros, hoy en día los Aceites Esenciales están al alcance de todos y con conocimientos de Aromaterapia podemos crear el perfume que conviene a nuestra personalidad o a nuestro estado de ánimo.
Se pueden usar unas gotitas del Aceite Esencial puro en el pelo o sobre la ropa. Diluidos en alcohol quedan como un perfume comprado. También es oportuno usarlos en hornillo, baño de inmersión, baños de pies, etc. Es importante que se empleen productos naturales y no sus imitaciones químicas, pues estas últimas carecen de propiedades terapéuticas.

Las mezclas de los Aceites Esenciales efectivas sinergias:

* Lavanda, Romero y Bergamota ~ logran una mezcla equilibrada, una colonia para una mujer tradicional y prolija…
* Rosa, con Geranio e Ilang Ilang ~ es adecuada para el encanto y la seducción…
Lavanda ~ es un perfume neutro, fresco y tranquilizante…
* Manzanilla ~ también tiene un efecto sedante, armonizador y es más apto para una personalidad cándida, ingenua y juvenil…
* Incienso y Sándalo con Ilang Ilang ~ da un aire atractivo, sensual y misterioso…
* Lavanda y Romero ~ para un hombre evoca prolijidad, limpieza y serenidad...
Sándalo con Geranio ~ es exquisito y acorde a la seducción masculina…
* Nardo con un poco de Sándalo y una pizca de Canela ~ queda bien en un hombre sensible, pensante, inclinado a las artes y las letras…
* En cambio Ciprés con un dejo de Cedro ~ es apropiado para un profesional o empresario pues otorgan un aire de seriedad - utilice ~ Romero, Ciprés o Naranja ~ cuando se sienta cansado…
* Albahaca o Menta ~ utilizan en los estados de confusión…
* Mejorana ~ es lo más indicado cuando sentimos una profunda tristeza con una sensación de frío en el alma…
* Lavanda, Manzanilla, Bergamota o Azahar ~ para quienes necesitan calmarse y tranquilizarse…
* Incienso, Mirra, Sándalo, Benjuí ~ nos eleva a un estado meditativo con gran facilidad…

ACEITES ESENCIALES – son PERFUMES NATURALES


DIME COMO ERES Y TE DIRE COMO DEBES PERFUMARTE

En la Antigüedad se sabía que perfumarse era mucho más que oler bien.Para los griegos, los romanos y los egipcios el perfume era el espíritu de las plantas, concepto que no deberíamos menospreciar sino intentar revalorizar desde la óptica de los últimos conocimientos científicos.
Los aromas naturales aumentan los niveles de las endorfinas, que son las sustancias que produce el cerebro para neutralizar el dolor e inducir a una sensación de bienestar.
El Profesor Paolo Rovesti de la Universidad de Milán comprobó en los años sesenta, el efecto terapéutico de los Aceites Esenciales sobre pacientes histéricos y deprimidos. Para la depresión utilizó: Limón, Naranja, Jazmín, Ilang Ilang y Sándalo… Para la ansiedad: Bergamota, Azahar, Petitgrain, Lavanda, Mejorana y Rosa…
En la actualidad, algunas empresas de Japón han experimentado que sus empleados cometen menos errores, tienen un mayor rendimiento y un mejor estado de ánimo cuando se difunden aromas florales a través del sistema de aire acondicionado.
Los antiguos, cuando hablaban del espíritu de las plantas, se reverían a la parte más sutil, a la que afecta al espíritu humano. Así los griegos plantaban Cipreses en los cementerios, cuyo aroma tiene un efecto antidepresivo, en los funerales de los faraones egipcios se quemaban toneladas de Incienso que ayuda a lograr serenidad y a cortar con el pasado y en los banquetes de los emperadores romanos llovían pétalos de Rosas sobre los convidados para inducir a un clima emocional alegre y placentero.
Nuestra cultura de personas de ciudad nos impide creer en los efectos que pueden producir las sustancias naturales. Hemos fabricado una segunda naturaleza artificial y aséptica y desdeñamos la idea de que un jardín, que es una conjunción estética de belleza, aroma y color, pueda curarnos y equilibrarnos.
Para quienes no tenemos esta posibilidad, podemos recibir el espíritu terapéutico de las plantas en nuestros lugares de trabajo o en nuestros departamentos mediante el maravilloso empleo de los Aceites Esenciales. Es agradable, armonizante y, por qué no? Muy divertido…

25 febrero 2009

PERFUMES NATURALES


La palabra perfume viene de los términos latinos per fumum, que significan a través del humo. De hecho, las primeras fragancias eran obtenidas a través del humo, y utilizados en los rituales de homenaje y ofrendas a los dioses.
Los orígenes del perfume se mezclan, con la religión. El perfume fue inicialmente utilizado como purificante del alma y como objeto de ofrendas echas a los dioses. Las civilizaciones egipcias, griegas y romanas valorizaban mucho las plantas aromáticas. En egipcio, las fragancias eran sagradas y se creía que su utilización aproximaba el ser humano a los dioses. Más tarde, los griegos y romanos transformaron los perfumes en objetos de higiene personal.
Durante la Edad Media fueron utilizados para combatir la propagación de epidemias que entonces devastaban Europa. Con el adviento del Cristianismo su uso decreció, pues era connotado con la falta de pudor. Aún así, el uso del perfume continuaba a ser popular entre las clases más favorecidas.
En el siglo XVII, el uso del perfume aumentó. En la época, en Francia, se hizo celebridad el uso de guantes perfumados. Este país permaneció, desde entonces, como centro europeo de búsquedas, fabricación y comercio de perfumes.
En el siglo I de Cristo fue inventado el cristal, que permitía conservar el perfume en mejores condiciones. Hasta entonces, los perfumes eran guardados en botellas de barro y estaño.
Entre los finales del siglo XIX y los inicios del siglo XX empezaron a ser fabricados frascos para perfumes más elaborados. Actualmente, el diseño de los frascos hace parte del marketing de la industria de los perfumes.

Según el Comité Francés del Perfume, los perfumes se clasifican en 7 grupos fundamentales:

Cítricos ~ obtenidos a partir de la cáscara de frutas como la bergamota, la mandarina, el Limón y la Naranja.
Florales ~ agrupa perfumes cuyo tema principal es la flor: bouquet floral, floral verde, floral aldehído, floral amaderado entre otros.
Helechos ~ perfumes con notas de Lavanda, Bergamota y Geranio.
Chipre ~ familia que agrupa perfumes basados principalmente con notas de Pachulí, de Bergamota y de Rosa.
Amaderados ~ incluye perfumes con notas suaves como el Sándalo y el Pachulí, algunas veces secas como el Cedro y el Vetiver, otras con notas de Lavanda y Cítricos.
Ambarados ~ de este grupo hacen parte los perfumes con notas suaves y vainilladas, conocidas como orientales.
Cuero ~ perfumes muy peculiares, con notas secas, que intentan reproducir el olor característico del cuero, de la madera quemada y del Tabaco.

La industria de perfumes utiliza actualmente un vasto y diverso número de materias primas. La variedad de especies utilizadas, la larga duración de los procesos de elaboración de las esencias y de la elevada cantidad de materia prima necesaria vuelven los Aceites Esenciales muy caros.

El Aceite Esencial más utilizado por la perfumería, y también el más caro, es el Aceite Esencial de Rosa.

Para obtener un Kilogramo de Aceite Esencial se necesitan:


  • 3.500 a 4.000 Kg. de pétalas frescas de Rosa – 1 hectárea de rosales – Rosa damascena ~ Rosa…


  • 10.000 a 12.000 Kg. de hojas de Melisa officinalis ~ Melisa…


  • 150 Kg. de sumidades florales para Lavandula officinalis ~ Lavanda…


  • 50 Kg. de sumidades florales de Lavandula - Burnatti ~ Lavandin Grosso…


  • 20 Kg. de frutos de Illicum verum ~ Badiana de la China…


  • 6 a 7 Kg. de yemas florales por Eugenia coryophyllus ~ Clavo de olor…

SENTIDO DEL OLFATO


Sin duda es nuestro sentido más relegado; la cultura occidental ha dado primacía a la vista y al oído y tal vez podríamos decir que el olfato ocupa un oscuro cuarto lugar después del gusto. No sólo el olfato es un sentido relegado, sino también atrofiado y quizá no lo advertimos, inmersos como estamos en la densidad del olor de las ciudades que apestan a nafta mal quemada, hollín, humo de tabaco y fuertes desinfectantes.
Para los hombres que vivían en contacto con la naturaleza, el olfato era una útil herramienta de conocimiento y subsistencia. Podían identificar el estado de los alimentos y aquellos olores que indicaban peligro como el de los animales salvajes, el fuego de un incendio o la proximidad de una tormenta.
Hoy en día, el uso de los aromatizantes químicos no sólo disfraza el olor de sustancias que de otro modo no comeríamos, sino que también nos hace perder la sensibilidad olfativa.
Podemos distinguir unos 4.000 olores diferentes, lo que contribuye a la riqueza del sentido del gusto. Es bastante sabido que hay cuatro sabores básicos: dulce, amargo, ácido y salado, las infinitas variantes de los matices se originan por la combinación con los olores.
El olfato es el único de los sentidos que es imposible cerrar a voluntad; está tan ligado a la respiración que no podemos dejar de oler por mucho tiempo. Sin embargo, es también el único que se satura, a los pocos minutos de sentir un aroma ya no lo percibimos más.
Asimismo es el único que no tiene mediación en su llegada al cerebro. Hay un nervio óptico, un nervio auditivo, nervios gustativos y táctiles que conducen los estímulos a las células nerviosas, pero el bulbo olfatorio está en contacto directo con las neuronas, a tal punto de que muchos lo consideran una prolongación del cerebro.
Las moléculas olorosas ingresan por la nariz y toman contacto con la humedad del mucus y así pueden ser recepcionadas por los cilios de las células olfatorias, una especie de minúsculos pelos. Inmediatamente, en fracciones de segundos, hay un proceso de identificación y de conexión con el sistema límbico, la sede de las emociones.
Este es el motivo por el cual todo aroma es evocador, ninguno es indiferente. Tal vez la lavanda nos trae a la memoria la abuela que de niño nos mimaba y el alcanfor los tristes días de una enfermedad infantil.
Pero aquí no termina la influencia de los olores, sino que el sistema límbico se conecta por una parte con el hipotálamo y por la otra con la corteza cerebral.
En el hipotálamo está el centro de regulación del sistema hormonal, desde donde se influye muchísimas funciones, por ejemplo la relajación o la estimulación del organismo, y por supuesto, el deseo sexual. De ahí que muchos Aceites Esenciales tengan propiedades afrodisíacas como Jazmín e Ilang Ilang.
También el propio olor de cada persona cumple un papel importante en la atracción sexual.
En la corteza cerebral están radicadas las funciones del intelecto. Cuando el efecto del aroma alcanza esta zona del cerebro, se puede pensar con mayor claridad como sucede con la Menta o se fijan mejor los datos en la memoria con el Romero o se agiliza la relación de los conceptos con el Limón.
Después de haber accedido a esta información estamos en condiciones de darnos cuenta de que a medida que ejercitamos el olfato, abrimos la puerta a un goce más pleno y al recuperar la riqueza de nuestros sentidos también ampliamos el horizonte del conocimiento.

LOS MECANISMOS BIOLOGICOS DEL SENTIDO DEL OLFATO

Durante mucho tiempo se pensaron que los olores podían reducirse a siete:


  • alcanforado

  • almizclado

  • floral

  • mentolado

  • etéreo

  • picante

  • pútrido


Hoy se saben que el número es mucho mayor: alrededor de 4.000, con estructuras muy variadas. Lo que no facilita, en modo alguno, la tarea de los biólogos que tratan de comprender el funcionamiento de nuestro aparato olfativo. Con sólo siete olores básicos, era fácil imaginar un sistema en el que sólo siete tipos de neuronas olfativas, en el interior de la nariz, captarían cada uno de esos olores. Un poco como si fueran cerraduras que sólo aceptan su llave. Pero la variedad de las estructuras químicas de las moléculas odoríficas desmintió esa hipótesis, y la cuestión crucial se replanteó: ¿Cómo nos las arreglamos para distinguir varios miles de olores diferentes? La percepción de un olor conlleva, al igual que los otros sentidos, varias etapas, algunas de las cuales se conocen bien.
En el interior de la nariz, la cavidad nasal está recubierta por una fina capa de células diversas; entre ellas, neuronas olfativas en un número que va de 10 a 100 millones, con células-cepa que aseguran la renovación de esas neuronas, las únicas que se renuevan a lo largo de la existencia.
Las neuronas olfativas son bipolares: por un lado, apuntan hacia la cavidad nasal, terminando en minúsculas pestañas sumergidas en una capa de mucosidad, y por otro, se prolongan en un axón. Los axones de todas las neuronas olfativas se reúnen en el bulbo olfativo, auténtico centro de selección y análisis de las informaciones procedentes de la nariz.
El propio bulbo olfativo despacha luego las informaciones hacia distintos puntos del cerebro, donde son a un tiempo percibidas conscientemente y almacenadas en la memoria.
Aunque se conoce bastante bien el trayecto de las informaciones olfativas, los biólogos aún no cuentan con ciertos datos, especialmente en dos campos: el detalle preciso del tratamiento de las informaciones en el cerebro, y la percepción de las moléculas odoríferas por las terminaciones nerviosas de las neuronas olfativas. En este último campo es donde se acaba de dar un paso decisivo: por fin sabemos como sienten las neuronas de nuestra nariz.
Se habían avanzado varias teorías. La primera defendía que las neuronas olfativas serían todas idénticas, no habría ninguna específica de tal o cual molécula, ni, por tanto, de un olor específico. El reconocimiento del olor dependería de la forma en que interactuase la molécula odorífera con la membrana de la neurona, influyendo así en el mensaje transmitido al cerebro. La otra teoría consistía en suponer que cada neurona contaría con uno o varios tipos de receptores y, por lo mismo, estaría especializada en la detección de uno ovarios olores. La molécula odorífera que llegase a la mucosa nasal se fijaría en el receptor específico, y este enlace molécula-receptor provocaría la creación y transmisión de una señal de la neurona hacia el cerebro. Al saber qué tipo de neurona le envía las señales, el cerebro sabría también qué olor había sido captada. Entre estas dos hipótesis igualmente lógicas, la balanza ha terminado inclinándose por la segunda, la de los receptores. Las razones han sido varias. La primera la dieron las personas incapaces de sentir ciertos olores (se dice de ellas que son anósmicas). Por ejemplo, el 50 por ciento de la gente no puede detectar el olor de una pequeña molécula llamada androsterona, el 15 por ciento la percibe muy ligeramente y sólo el 35 por ciento siente realmente un olor fuerte y muy desagradable (que recuerda al de la orina o el del sudor).
Ahora bien, estudios recientes han demostrado que la sensibilidad a la androsterona no se debe al azar, sino que depende de un factor genético. Y así, los auténticos gemelos (idénticos genéticamente) sienten la molécula del mismo modo, mientras que los falsos gemelos (genéticamente distintos) la perciben muchas veces de forma distinta.
La incapacidad de captar un olor dado no es compatible con la primera hipótesis de interacción no específica de las moléculas con la membrana de las neuronas. Por lo contrario, encaja con la segunda teoría.
La anosmia se debería, pues, al no funcionamiento de un receptor preciso, causada probablemente por una mutación en el gen responsable de su fabricación. La confirmación de esa hipótesis vino por otro lado. Los investigadores observaron que, cuando una molécula odorífera entra en contacto con una neurona olfativa, se produce en el interior de dicha neurona una reacción en cadena que lleva a la producción de una pequeña molécula la AMP cíclica. Y resulta que es exactamente el mismo proceso que se desarrolla en el interior de nuestro cuerpo con ciertas hormonas como la adrenalina. Cuando una molécula de adrenalina circula en la sangre y llega a las células en las que debe actuar, se fija en receptores en la superficie de esas células. De ello resulta en la célula una reacción en cadena: el receptor se pone en contacto con otra proteína, llamada proteína G, que actuará a su vez con una tercera proteína, luego con una cuarta, etcétera.
En suma, una auténtica carrera de relevos que lleva finalmente a la producción de AMP cíclica. Esta AMP cíclica es llamada segundo mensajero, ya que le corresponde la tarea de transmitir la información de la hormona (el primer mensajero) a toda la célula. En el caso de la adrenalina, liberada en respuesta a una situación de estrés (ante un peligro o un esfuerzo a realizar), la orden será la de producir glucosa o ácidos grasos para ciertas células, la aceleración de los latidos del corazón, la distensión de los músculos lisos.
En ambos casos (tanto en la fijación de una hormona como en la recepción de un olor) se llega al mismo resultado: la producción de AMP cíclica. La hipótesis más lógica, tras esto, es la de que las moléculas odoríficas se fijan también en receptores en la superficie de las neuronas olfativas.
Y aquí es donde intervienen Linda Buck y Richard Axel, de la Cambridge International University (U.K.). Partieron de la hipótesis que acabamos de describir. Aprovechando el parecido antes descrito entre los receptores de adrenalina y los de las moléculas odoríficas, los investigadores trataron de localizar genes cuya estructura se pareciera a la del gen que ordena la fabricación de receptores de adrenalina. Descubrieron una serie de genes que, efectivamente, se parecían a los de los receptores hormonales, y que sólo funcionan en las neuronas olfativas, ahí donde captan las moléculas odoríferas. He aquí, pues, por fin, nuestros receptores olfativos. Queda una cuestión complementaria: ¿Cuántos tipos de receptores hay? Tantos como anosmias existen, es decir, unos treinta o, más aún, tantos como olores podemos percibir, es decir, 4.000, lo que es mucho.
Aunque las técnicas empleadas no permiten dar con el número exacto, hay probablemente entre cien y varios centenares. Un número ciertamente impreciso todavía, pero que permite a los biólogos hacerse una idea más clara de lo que ocurre en nuestra nariz cuando captamos un olor.
Este descubrimiento de los receptores olfativos es fruto de largas investigaciones, pero constituye también un nuevo punto de partida, y abre un vasto campo de trabajo. Todavía queda decidir si cada una de nuestras millones de neuronas olfativas tiene uno o varios tipos de receptores.
Luego, habrá que identificar en cada receptor la o las moléculas odoríferas que reconoce. Teniendo en cuenta los 4.000 olores distintos que puede reconocer nuestra nariz, se entiende que no hemos hecho más que empezar.